Escrito por Marìa Belèn

Escrito por Marìa Belèn

viernes, 11 de junio de 2010

Sunshine: 7ª Parte

Gwen entró al departamento sigilosamente, temiendo despertar a Helen.
-¿Cómo te fue con Jason?-Sorprendió esta, saliendo de la cocina. Gwen dio un pequeño respingo del susto que le causó.
-Bien.-Rió avergonzada.
-¿Solo eso?, vamos prima.-Le guiñó el ojo. -¿Lo hicieron?-Susurró.
-Bueno…sí.-Sonrió ampliamente. Todavía podía sentir los besos de Jason en su piel. Helen se abalanzó hacia ella, para abrazarla con fuerza.
-¡Me alegro mucho por ti, Gwen!-Exclamó.-Te lo mereces prima.
-Pero prefiero ir poco a poco.-Fue librándose de Helen.-Veré como sale todo esta noche.
-¿Te invitó a salir?-Preguntó ella.
-Sí.-Gwen no podía quitarse la sonrisa del rostro. Lo que había encontrado en Jason era mejor de lo que alguna vez había soñado.
-Entonces, ¡Tienes que estar esplendida!-Exclamó Helen. Ella se encargó de ayudar a Gwen con la ropa y demás accesorios. Por lo que se la pasaron de tienda en tienda toda la mañana. En el fondo, Helen deseaba que lo suyo con Oliver floreciera, como le había sucedido a su prima con Jason.

El sol ya había caído para dar paso a una noche estrellada. Oliver estaba terminando de arreglarse para ir a ver a Helen. De todos modos, Jason lo había llamado. Al parecer lo necesitaba con suma urgencia y esa sería la excusa perfecta para ver a Helen.
-¿Qué te parece Oliver?-Jason dio una vuelta, mostrándole a su amigo el traje que llevaba puesto. -¿Me veo bien?
-La verdad…te ves genial.-Sonrió.
-Gracias.-Suspiró aliviado.-Es que tengo una cena muy importante.
-Es esa Gwen, ¿no?
-Si…si…-Se sonrojó. Realmente ella había transformado su mundo, poniéndolo de cabeza.
-¿Pero me llamaste para que te diera mi opinión sobre tu ropa?
-No, tonto.-Tomó un abrigo y se encaminó hacia la puerta. -¿No te diste cuenta que Helen estará sola esta noche?
-Pensaba hablar con ella, de todos modos.-Respondió Oliver, mientras Jason tocaba el timbre del departamento de Gwen.
-Es tu oportunidad, amigo.-Le dio una palmada en el hombro.-No la desaproveches.
Minutos después, Gwen y Jason se marchaban dispuestos a disfrutar de una esplendida noche.
-No te quedes ahí parado.-Llamó Helen, desde la puerta.-Ven, pasa.
-Disculpa. No quería molestarte.-Sonrió Oliver, dispuesto a saber que sentía por ella.

Pasaron una noche bastante tranquila. Al principio charlaban, mientras Helen pintaba. Luego comenzaron a dibujar, aunque Oliver solo alcanzaba a hacer garabatos sobre el papel. Al fin, dándose por vencido, se dedicó a mirar las pinturas que había por todo el departamento.
-¿Tú hiciste esto?-Preguntó, señalando los cuadros.
-Sí.-Sonrió Helen.-Amo dibujar…y mezclar colores. ¡Me fascina!-Exclamó y luego se quedó pensativa unos segundos.-Aunque también escribo poemas…podrían ser canciones también…
-¿Escribes?-Quiso saber Oliver, mirándola fijamente a sus bellos ojos azules.
-Bueno, si a eso se le llama escribir…pues sí.-Sonrió.-Tengo la ilusión de poder…no sé…cantar algún día.
-¿Cómo yo?-Bromeó él.-Porque yo también sé cantar.
Helen respondió a eso con una tierna sonrisa. Él la divertía con sus ocurrencias. Pero, a medida de que corrían los minutos, se estaba dando cuenta que ya no podría sacarlo de su vida. Y no pretendía hacerlo.
Ambos pidieron hamburguesas y siguieron hablando sobre proyectos, pintura y música. Oliver le contó sobre la banda, las giras y sobre su vida. No pudo evitar mencionar a Kate, momento en el cual, vio que Helen se puso algo incomoda. Aún así, ya no le dolía tanto hablar de la mujer a la que tanto había amado. Y eso solo podía significar una cosa: se había enamorado de Helen.
-En fin.-Concluyó.-Hace tiempo que no estoy con alguien.-Sonrió Oliver. -¿Y tú? ¿Tuviste algún novio?
-Sí.-La charla se tornó algo más sería, a diferencia de cómo había comenzado.-Hace un tiempo. Él se llamaba Dom. Yo lo amaba, pero él me hizo mucho daño.-De pronto, Oliver comenzó a ella, tal como lo hiciera la noche anterior.-Él jugó conmigo. Pero ya es historia vieja.
-Lo siento.-Susurró, tomándole la mano. Volvían a él esos deseos incontrolables de besarla.-Yo…yo no quise…-La tomó de la mejilla, posando la mirada en sus labios. Ya no podía soportar un segundo más sin besarla.
-Oliver…-Intentó frenarlo, pero no deseaba ir contra sus impulsos. Quería que Oliver la besara de una buena vez.
-Te necesito Helen.-Murmuró. Ella cerró los ojos y Oliver la colocó a la altura de su boca. Comenzó rozando la comisura de sus labios, para luego fundirse completamente en ellos. Primero de una dulce y suave manera, como si estuvieran descubriéndose. Para terminar en un beso desenfrenado que destilaba pasión por todos los rincones. Estaban experimentando la sensación más maravillosa de todas. El amor Ambos sabían que luego de aquello, ya no podrían separarse nunca más.
Los movimientos se hicieron cada vez más lentos, hasta que cesaron. Se miraron tiernamente y todo volvió a comenzar. No necesitaban decir nada más. Era hora de dar paso a los sentimientos, que ya eran imposibles de ocultar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario