Escrito por Marìa Belèn

Escrito por Marìa Belèn

sábado, 19 de junio de 2010

Something In Me Was Dying: 12ª Parte

Toda la mañana y toda la tarde estuvo expectante, mirando a todos lados, por si Tim y Karen aparecían. Esta vez, Kelly no la molestaba como días anteriores y eso era un muy buen augurio. Cerca de las seis de la tarde, mientras estaba atendiendo una mesa que se encontraba afuera, vio como el imponente auto negro de Tim estacionaba frente al café. Su corazón dio un pequeño salto al verlo y una sonrisa iluminó su rostro. Aunque por poco se le caen los pasteles que estaba sirviendo, lo cual molestó a Kelly. Pero no tenía importancia alguna: Tim estaba allí.
-¡Luján!-Gritó Karen, prendiéndose de ella, para abrazarla.
-Hola.-Sonrió Tim, de mucho mejor semblante que el día anterior.- ¿Cómo estás?
-Hola, Tim.-Saludó sonriente.-Estoy bien, ¿y tú?
-Bien, gracias.
-¡Quiero una gaseosa!-Exclamó Karen, a lo que Luján respondió volviéndose al local, para buscar lo que le había pedido.
Ambos se acomodaron en una de las pequeñas mesitas que estaban afuera. Karen se había quedado quieta, para observar el mar, mientras Tim observaba el movimiento del café, sorprendido por ver tanta gente por allí. Aunque era lo más normal. El verano estaba próximo a empezar y las clases habían terminado hacía varias semanas ya.
-Aquí esta su gaseosa señorita.-Sonrió Luján, dándole la bebida a Karen.- ¿Quieres algo Tim? –Le parecía raro tratarlo con tanta confianza, que se sentía desubicada.
-No, gracias.-Sonrió.-Así estoy bien. Luján retomó su trabajo, dejándolo pensativo otro buen rato: ¿qué había en ella que le daba tanta paz? ¿Por qué le parecía especial? ¿Por qué se había metido en su vida?…
-Papi, ¿puede Luján pasear con nosotros?-Interrumpió Karen.
-No, nena. Ella está trabajando.
-Pero me gustaría que ella venga con nosotros. Es muy buena y me quiere mucho.
-Pero tiene un trabajo, cielo…
-¿Pasa algo?-Irrumpió Luján, igual de sonriente como al momento que llegaran.
-Quiero que vayas a pasear con nosotros, ¿quieres venir?-Se anticipó Karen, muy entusiasmada con la idea.
-Me gustaría mucho, pero tengo que trabajar…-Dijo apenada, porque a ella también le parecía una buena idea.
-¡Luján!-Gritó Kelly, detrás del mostrador.- ¡Ven a trabajar!
-¡Ya voy!-Respondió, maldiciéndola por lo bajo.- ¡Espera un poco!
-¡Ya me cansaste Luján!-Fue lo último que gritó. Segundos después vio que traía su bolso consigo…-Estás despedida.-Se lo tiró encima. Dio media vuelta y se fue, mientras ella quedó pasmada, aturdida…Esa maldita se había salido con la suya: despedirla. No la soportaba, nunca intentó ser una compañera, más allá de los miles de intentos que hiciera Luján para tener una mejor relación. Fantástico. Ahora era una desempleada más. Genial.

Tim miró sorprendido a la mujer rubia que se metía dentro del lugar. Luego posó su mirada en Luján, que estaba visiblemente abatida.
-¿Qué pasó, Luján?
-Me despidieron.-Contestó, sin mucha gracia. Se quitó el delantal que llevaba puesto y lo tiró a un lado.
-Lo siento.-Dijo apenado. Karen lo miraba a él, como buscando una explicación a la escena que acababa de presenciar. Luego dejó su gaseosa y se acercó a Luján, quien permanecía estática, frente a la mesa de ellos.
-No te pongas triste.-Le tomó la mano, a lo que ella sonrió.-Ya encontrarás un nuevo trabajo. ¡Ya lo verás!
Luján acabó por abrazar a esa pequeña, que con sus palabras le estaba haciendo mucho bien. Había algo extraño que hacía que quisiera demasiado a Karen. Iba más a allá de lo que sentía por su padre, más allá de todo. Ella había logrado conquistarla totalmente.
-Será mejor alejarse de aquí…-Dijo ella, apartándose de Karen. Tim dejó sobre la mesa lo que valía la bebida y se dispuso a seguir a su hija y a Luján, que comenzaban a marcharse. Logró, por primera vez, observarlas detenidamente: se veían como dos amigas, confidentes, hermanas. Podía notar la confianza que tenía la una por la otra, que lo sorprendía. Quizás, después de la muerte de Julia, su hija necesitaba una figura femenina en su vida y la eligió a Luján para ello… ¿por qué? ¿Qué había encontrado en ella, que no hubiese encontrado en otra mujer?
Una vez que se unió a ellas, estaban discutiendo. Seguramente Karen había tenido una de sus geniales ideas y Luján no estaba de acuerdo con ella.
-¿Se puede saber qué pasa?-Sonrió Tim, buscando las llaves de su auto.
-Lo que pasa es que ella no quiere que la ayude…
-Karen, por favor…
-¡No! ¡Si es cierto!-Exclamó la niña.- ¿Por qué no vienes a trabajar a mi casa? Así podría estar todo el día contigo…Por favor, Luján.
La idea de su hija lo tomó mucho más de sorpresa, que su incipiente cariño a esa desconocida. ¿Acaso estaba él preparado para estar con otra mujer, bajo el mismo techo? ¿Por qué esa idea lo estaba alterando? ¿Por qué se estaba haciendo estás preguntas?
-Disculpa, Tim. Es que Karen tiene cada idea que…
-A mi no me parece mala idea.-Espetó. Sin pensar. Y por eso lo había dicho: porque no había pensado. ¿Cómo se le ocurrió decir aquello? ¿Qué estaba pasando con su control?
Luján se vio más sorprendida que él. Su rostro la delataba. Sus ojos se abrieron como dos platos y movía la boca, pero no alcanzaba a decir una palabra.
-Bueno…es que…si a ti no…yo no quisiera…-Balbuceaba, sin encontrar una respuesta adecuada, que no delatara su emoción.
-¡Solo di que sí, Luján! ¡Di que sí!-Karen comenzó a saltar frente a ella.
-Sí.-Fue lo único entendible que salió de su boca.-Acepto.-Sonrió, al fin.
-Mañana te espero.-Una amplia y extraña sonrisa se dibujó en el rostro de Tim. Pero ella no alcanzó a adivinar qué significado tenía eso.
Ella asintió con la cabeza. Mientras la tarde caía sobre Bexhill, Luján había sido despedida de su reciente trabajo. Pero nunca imaginó que una despedida la haría tan feliz como aquella: gracias a Kelly, trabajaría en la casa de…Tim. Tenía que pellizcarse una y otra vez para creer lo que le estaba pasando. Estaría con el hombre de sus sueños. En su casa, cerca de él. Aunque él no supiera, no sospechara de lo locamente que lo amaba. Estaría junto a él, solamente unos metros los separarían…pero estaría lejos a la vez. Él estaría en el pasado y ella ansiando un futuro a su lado…

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