Escrito por Marìa Belèn

Escrito por Marìa Belèn

viernes, 11 de junio de 2010

Sunshine: 3ª Parte

¿Qué diablos tenía Oliver para que la inquietara de aquel modo? Tan solo era un extraño… ¿a quién pretendía mentir? Le gustaba. Y no era la primera vez que le sucedía algo parecido, pero le era imposible negarse a esos ojos verdes y brillantes. Estaba fascinada con su sonrisa y su tierna mirada. Había algo en Oliver que lo hacía lucir como un niño maduro y, tal vez, era lo que más la atraía. Ese extraño le había devuelto la esperanza de la manera más inesperada.
Cerró la puerta y permaneció estática unos segundos…Oliver. Pero Gwen no tardó en interceptarla para saber lo que había acontecido minutos antes.
-¿Qué pasó? ¿Lo viste? ¿Qué te dijo? –Interrogó con vehemencia. Pero su prima parecía no oírla. Su mente y su corazón estaban puestos en el departamento de al lado.
-No…nada.-Dijo, entre suspiros.-No imaginé que fuera tan…
-¿Tan qué?-Interrumpió Gwen. -¿Helen con quién hablaste? Pareciera que estuvieras en la Luna.
-Tan amable.-Reaccionó ella. No era adecuado que su prima se diera cuenta de lo que le acababa de suceder.-Y no. No estoy en la Luna.
-¿Viste a Jason entonces?-Retomó.
-No. No lo vi. Me atendió su amigo, Oliver.-No pudo evitar sonreír por lo bajo.
-Ah…así que es él quien te dejó en la Luna, ¿no?-Bromeó Gwen.
-Ya basta, Gwen.-Sentenció. -¿Porqué no hablamos de otra cosa? Por ejemplo, ¿qué vamos a cenar?-Cambió abruptamente el tema de conversación. Oliver tenía algo especial, pero no estaba segura de que lo que estaba sintiendo era precisamente amor. Por lo que prefería no hablar de ello con Gwen, por el momento.

-¿Era por el ruido, no?-Irrumpió Jason.
-Si…si…era por eso. Por el ruido.-Contestó Oliver.
-¿A quién viste, Oliver? –Preguntó extrañado.-Tú cara de alegría es visible a kilómetros de distancia.
-Es que…bueno…no sabía que tenías vecinas tan hermosas.-Sonrió.
-Mmm…ya veo.-Se cruzó de brazos. -¿Y quién es la señorita?-Quiso saber.
-Helen…se llama Helen.-Suspiró.
-¿Helen? Debe ser nueva aquí, por que no he oído hablar de ninguna Helen.
-Por lo menos sé donde vive, ¿no? –Bromeó.
-Amigo, me alegra verte así otra vez.-Lo tomó del hombro.-Es bueno que te intereses en alguien otra vez…
-¿Qué hay para cenar? –Preguntó en cambio Oliver. No quería que la conversación se transforme en algo serio. Helen era una bonita joven, que lo había maravillado. Sin embargo, no estaba enamorado de ella. Además tenía más importantes que tratar, como el futuro disco de la banda.
Y así lo hicieron, hasta pasada la medianoche.
Para la mañana siguiente, Jason y Oliver, ya estaban en el estudio, junto con Alex, quién, como es de costumbre, siempre llega dos horas antes que los demás. Ale era el tercer miembro del trío. Un hombre muy correcto y responsable. Es su amigo desde que tiene uso de razón y en quién confía plenamente. Sin mencionar su increíble capacidad para crear música, lo cual lo maravillaba.
-¡Esto es perfecto Alex!-Exclamó Oliver, con una inmensa sonrisa. Su mejor amigo lo había hecho otra vez: había compuesto un futuro hit.
-Puede ser…-Dijo Alex, con una mueca de disconformidad. No solía conformarse tan fácilmente.
-Enserio Alex.-Agregó Jason.-Esto va a ser un éxito.
-Alex sabes que es perfecto.-Intervino Oliver, tomándolo del hombro.-La melodía, y esos acordes…todo es simétrico.
-Está bien.-Sonrió Alex.-La tomaré en cuenta, debido a el entusiasmo que veo en ustedes.
-Si lo hubieses visto anoche…-Intervino Jason.-Al parecer…le gusta una tal…
-¡Jason!-Gritó, al fin.-No pasó nada.
-¿Enserio?-Preguntó Alex.-Pues si es así, me alegra mucho por ti.
-En realidad, solo nos vimos una vez.-Comentó más calmado.-Ni siquiera la conozco…
-¿Pero te gustó, no?-Replicó Alex.
-Le gustó…y mucho.-Intervino, otra vez, Jason.
-Es una hermosa chica.-Sonrió Oliver.
-Podrías saber más de ella, amigo…-Inquirió Alex.
-No lo sé.-Dijo Oliver, pensativo.-Pero no me había sucedido algo parecido con nadie…no lo sé. Veré que sucede en un futuro.-Se levantó de allí y se alejó de sus amigos, hasta llegar a un piano que estaba allí. Para distraerse un poco, se puso a tocarlo. Esa chica se estaba metiendo muy adentro suyo y solo la había visto una vez. Si había logrado eso en tan poco tiempo, no se atrevía a imaginar lo que sucedería si seguía tratandola…

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