Escrito por Marìa Belèn

Escrito por Marìa Belèn

domingo, 23 de enero de 2011

Untitled II: 12ª Parte

Tratando de reaccionar, después de haber escuchado la conversación entre Matilde y Gerónimo, pensó en regresar más tarde. Pero entonces recordó su profesión, su rol y los resultados que llevaba consigo. Eugenia decidió entrar a la habitación, simulando no haber escuchado nada.
Nada.
-Necesito hablar con el Sr. Marino unos momentos.-Dijo amablemente.-Por favor…-Lo miró a Gerónimo, quien asintió levemente.
-En seguida vuelvo, mi amor.-Se despidió de Matilde, besándole la mano y luego la frente. Eugenia ya estaba fuera de la habitación, en tanto un enfermero entraba en el cuarto para realizarle las curaciones a Matilde.
Eugenia y Gerónimo comenzaron a recorrer los pasillos, en silencio. Ella caminaba tan rápido que a Gerónimo se le dificultaba seguirle el ritmo. En tanto Eugenia trataba de evitar que él se diera cuenta en el estado en el que se encontraba: lo había dicho muchas veces, pero recién ahora había caído en la cuenta de que era demasiado tarde para comenzar todo otra vez.
-¿Podrías decirme para que me llamaste?-Preguntó Gerónimo, al fin, exhausto por lo que llevaba caminando e intrigado por el silencio de Eugenia.-Porque realmente no entiendo para que estamos recorriendo todo el hospital.
-Es importante. Estamos yendo a mi consultorio.-Se limitó a responder, con aire de gravedad.
Luego de varios minutos de caminar por el hospital, llegaron al consultorio. Eugenia cerró la puerta tras de sí y se sentó detrás del escritorio haciéndole una señal a Gerónimo para que la imitara. Respiró profundamente, no era fácil lo que estaba por decir.
-Y bien, ¿qué tienes para decirme?-Comenzó Gerónimo, sin poder esperar un segundo más.
-Ya están los resultados de la biopsia.-Respondió ella, intentando no mirarlo a los ojos.-Gerónimo…
-¿Qué pasa? Por favor Eugenia, dime que sucede de una buena vez.-Exclamó impaciente.
-Los resultados dicen que tu esposa, efectivamente, tiene un tumo en el seno izquierdo.-Trató de emplear el tono más afable para darle la noticia.
-¿Y qué más?
-El tumor es maligno, Gerónimo.-Pensó en decirlo pausadamente, pero no fue así y el impacto se reflejó en el rostro de él de inmediato.-Lo siento…-Bajó la mirada, ya que no podía soportar ver como la angustia se iba apoderando de Gerónimo.
-¿Qué tan malo es?-Preguntó, quedadamente. Sabía que no importaba donde estuviera o como fuera, el final sería el mismo.
-Tiene un tumor de los que se conocen como carcinomas. Es el más común.-Trató de ser lo más profesional que le fue posible.-Dado el estado avanzado en que se encuentra el mismo, solo podremos darle un tratamiento paliativo, para aliviar el dolor…
-Cuanto tiempo…-Interrumpió él.
-No creo que llegue a los seis meses.-Afirmó Eugenia, con todo el dolor del mundo.-Ya contacté a un oncólogo del hospital, para que se encargue del tratamiento. Ya no es más mi paciente.
-¿Cómo se lo digo, Eugenia? ¡Cómo!-Exclamó, secándose las lágrimas que amenazaban con hacerlo flaquear del todo.
-Habla con el Dr. Carrizo. Él tiene más experiencia en esto.-Se levantó de su silla y se acercó hasta Gerónimo. Se inclinó y lo abrazo lo más fuerte que pudo. Ahora le tocaba a ella devolverle la contención que él le había bridando días atrás.-Tienes que ser fuerte, por favor. Sé fuerte, Gero.-Susurró. Luego se separó lentamente, secándose sus propias lagrimas. Gerónimo también hizo lo mismo, poniéndose a su altura.
-¿Por qué todo esto, Eugenia? Ella es una mujer buena, ¿por qué tiene que pasarle esto? ¿Por qué a mí también tiene que pasarme esto?-Estaba totalmente aturdido por lo que había escuchado. Necesitaba respuestas. Quería una explicación a semejante desgracia.
-Nunca te preguntes por qué, Gerónimo, sino para qué.-Dijo ella, con toda calma.-Yo también he vivido preguntándome por qué me pasó todo lo que me pasó y nunca obtuve una respuesta.
-¿Y qué te pasó? ¿Qué fue de ti después de que me dejaras sin siquiera decírmelo?-Esa situación se había tornado similar a la de un adiós. En ese instante, él necesitaba encontrar respuestas y no se despediría de Eugenia sin antes saber que fue lo que los separó.
-¿Realmente lo quieres saber?-Replicó.
-Sí. Estoy dispuesto a escucharte.-Afirmó.
-Días después de que nos despidiéramos, mamá y Alfonzo se pelearon muy fuerte. Yo los escuché. Escuché como él le decía que había asesinado a mi verdadero padre, como algo de lo que estuviera orgulloso. Supe que su matrimonio siempre había sido una farsa.-Se detuvo un momento. Podía recordar a ella misma, sentada sobre la escalera escuchando absolutamente todo.-Él la amenazó y mamá no tuvo más remedio que salir del país. No quería ver a ese cretino ni un segundo más. No pude avisarte, surgió todo muy rápido… perdóname.-Concluyó.
-¿Sabes lo que yo sufrí por tú culpa, Eugenia? ¡Lo sabes!-Gritó, sintiéndose herido, a pesar de la explicación que ella le brindó.
-No fue mi culpa, Gerónimo. Sabía bien que nunca hubiese sido capaz de dejarte… eras lo que más amaba.
-Tú también lo eras…-Dijo, un tanto más aplacado.-Pero sufrí por tu culpa. Francisco murió en Malvinas. Mi mejor amigo se murió en mis brazos… no sabes lo que me hubieses aliviado ese dolor terrible, Eugenia. No pasaba un día entero sin que piense en ti.-En esas palabras estaban escondidos años de sufrimiento y tristeza, causados por ella. Sentía como si estuviese liberándose al fin, exorcizando todo su dolor.
-¿Acaso crees que a mí no me dolió? ¿Piensas que me olvidé de ti de un día para el otro? Estás muy equivocado, Gerónimo. Jamás podré olvidarte, jamás. Ni aunque lo intente con todas mis fuerzas, nunca lo conseguiré.-Lo que acababa de decirle era tan cierto como el amor que aún sentía por él. Suspiró, sin más fuerzas para seguir discutiendo.
-¿Por qué no regresaste cuando todo terminó?-Gerónimo la tomó de la barbilla, obligándola a mirarlo.-Sabías que solo una palabra tuya me haría regresar a ti.
-Nunca me lo hubieses perdonado…-Ya no se molestó por ocultar las lágrimas que nacían de sus pupilas. Aún así, mantenía la mirada firme en lo azul de los ojos melancólicos de Gerónimo. Él no terminaba de entenderla.
-¿Qué cosa?-Eso solo lograba llenarlo de más dudas todavía.-Te lo hubiera perdonado todo… todo.
-Yo sé que no.-Balbuceó, intentando alejarse.
-¿Pero qué cosa?-La acercó aún más, rozándole la nariz con sus labios. Otra vez se encontraban en la misma situación.-Eugenia…
Ella lo interrumpió. No soportó más. La espera, los años y los desencuentros la habían hecho desear más que a nada ese momento. Logró callar a Gerónimo de la única manera que lo haría, besándolo. Fue cuestión de segundos para que él respondiera. Sintieron la electricidad correr a lo largo de su espalda, un sentimiento que aún permanecía vivo entre ellos. Al principio, sus movimientos eran pausados, como si intentasen volver a reconocerse el uno al otro. Ella acomodó los brazos en su cuello, mientras que él se apoderó de su cintura, acariciándola con el correr de los segundos. Ambos habían deseado de igual manera la llegada de ese momento. Los movimientos de sus labios fueron acelerándose a la par, envolviéndolos en un frenesí del que les sería difícil huir. Estaban sumergidos en la necesidad y la ternura, de igual manera.
Eugenia había olvidado lo bien que se sentían los besos de Gerónimo, como lograba separar los labios con destreza, haciéndola caer rendida ante él, sin más necesidad que la de disfrutar de ese instante. La suavidad con la que la acariciaba, sus manos recorriendo su espalda, su aliento.
En tanto, Gerónimo se vio obligado a tomar el control. Sentía una extraña mezcla de tristeza y pasión corriendo por sus venas. Como si apoderarse de de los labios de Eugenia calmarían su dolor. Si sentirla contra su cuerpo fuera lo único que lo salvaría de la desdicha. Al besarla apasionadamente, quizás, el tiempo volvería atrás.
Por un instante, no hubo fuerza que pudiera separarlos o devolverlos a la tierra. Eran dos adolescentes apasionadamente enamorados, que ya no soportaban fingir lo que les estaba pasando.
Pero la realidad pudo más. Eugenia se obligó a despojarse de esa maravillosa sensación que Gerónimo le hacía sentir. Se separó de él raudamente, reincorporándose, intentando borrar las caricias que aún parecían latentes, intactas.
Él no comprendió.
-Adiós, Gerónimo.-Fue todo lo que dijo, pues no supo agregar nada más. Abrió la puerta, invitándolo a retirarse del consultorio. Sacándolo de su vida, por segunda vez.
Gerónimo cruzó la puerta, rozando su mano con la de ella, brevemente. Ambos sintieron una chispa de electricidad que casi los hace ceder nuevamente. Pero se contuvieron.
Ella cerró paulatinamente la puerta, viendo como Gerónimo se alejaba más y más, hasta perderse entre las personas que allí estaban. Una vez que se encontró sola, se dejó caer en el piso y comenzó a llorar sin poder detenerse. Todas y cada una de las lágrimas se las tenía bien merecidas, sabiendo que ella era la única culpable de lo que estaba sucediendo…
Pasó suavemente el dedo por sus labios, sintiendo el sabor de los de Gerónimo aún vivos allí. Comprendió al fin, de que esa sería la última vez que lo viera.

2 comentarios:

  1. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, ME MUEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! SI QUE ES ESPECIAL ESTE CAP *_*

    HAY ME ENCANTOOO, ME ENCANTOOOOOOOOOOOOO SOBRIII, TE LO JUROOOOOOOOOOOOOOOOOO! HERMOSOOOOO!♥ AHORAQ FALTA QUE LE DIGA SOBRE SU HIJA :P

    POBRE TANTO GERÓNIMO COMO MATILDE, NINGUNO DE LOS DOS SE MERECEN ESO, UNA MALA NOTICIA U.U PERO EUGENIA Y GERÓNIMO TIENEN QUE ESTAR JUNTOS SI O SI! ♥ APOYO ESO :D

    ASHHHHHHHHH CADA CAPITULO ODIO MAS A ALFONZO ¬¬

    HERMOSO EL CAPITULO SOBRIII :D

    ME ENCANTOOOOOOOOOOOOO! ♥.♥


    QUIERO YA EL PROX. CAPITULOOOOOOOOOOO!

    TIENEN QUE ESTAR JUNTOSSSSSSSSSSSS *_*

    TE QUIERO MUCHOOOOOO SOBRI :) ♥♥♥

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  2. MARAVILLOSO!!!! que buen capitulo!!!! es todo un tema eso de amar a alguien y saber que al lado tuyo otra persona que te ama esta por fallecer y no sabes que hacer, si seguir tu corazon o sufrir toda la ida por no hacerle caso, por mantener bien y feliz a la persona con la cual te casastes sin que se entere de lo que sentis por otra. me encanto segui asi que ya estoy ansiosa de ver que pasa.

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