Paula tomó los auriculares del discman y se los acomodó para poder escuchar música camino al colegio. El sonido de una guitarra eléctrica se apodera de sus oídos, mientras el auto emprende la marcha hacia el San Andrés.
I heard you crying loud, all the way across town.
Llevaba una semana sin hablarle a su madre y esa era la primera vez que hacía algo semejante. Le dolía, claro que le dolía. Amaba a su madre más que a nadie, pero no podía su entender la reacción que tuvo con respecto a Gerónimo y porque despertó tanto enojo en ella, ante la prohibición de verlo. Quizás sucedió eso porque, por más que no quiso decírselo a su madre para que no la afectara aún más, veía en Gerónimo al padre que no tuvo. Era la única explicación que tenía a todo ese asunto. Había podido averiguar un poco sobre la vida de él, enterándose de que era un periodista muy respetado y reconocido. También supo que tenía la misma edad que su madre… esto último fue lo que la hizo pensar detenidamente en la posibilidad de que sí se tratase del mismo Gerónimo del que hablaba la carta. Esto la llevaba a pensar que Eugenia no quería que lo frecuentase para no tener que verlo o, por lo menos, limitarse a tratarlo en el hospital, ya que ella era quien atendía a la esposa de Gerónimo. Aunque seguía sin entender, ¿por qué tenía que estar en medio de ambos?
You've been searching for that someone, and it's me out on the prowl, as you sit around feeling sorry for yourself.
No era justo. Ella no merecía sufrir por un problema de amoríos que su madre tuviera en el pasado. Más allá de que fue quien empezó con todo, pensando en que Eugenia querría volver a verlo (le empezaba a quedar claro que no), las causas que los separaron no eran su culpa. Podría habérselo preguntado de una vez, así sabría sí estaba en lo correcto. Tal vez, por desconfianza, Gerónimo le mintió en aquella oportunidad. Él también parecía llevarse bien con ella y, suponía, había escuchado la misma advertencia de que se alejase. Por cierto, ¿dónde estaría él ahora? ¿Habrá vuelto a hablar con su madre? ¿O Eugenia había vuelto a hablar con él?
Cada semáforo significaba una interminable parada, aunque estaba disfrutando de When I Come Around, canción de Green Day.
Well, don't get lonely now, and dry your whining eyes, I'm just roaming for the moment, sleazin' my back yard so don't get so uptight, you been thinking about ditching me.
¿Qué hacía una adolescente en medio de un lío de adultos? ¿Hacía donde podría huir? Nunca se había sentido tan sola, como en ese momento. Lloraba, gritaba, intentaba desahogar tanta angustia que llevaba dentro. Eso, sumado a sus cambios de ánimo típicos de su edad, parecía enloquecerla. No sería mala idea, después de todo, acabar con esa estúpida idea que la trajo a la Argentina, con el solo objetivo de darle un significado a su existencia. Si tenía que pasar por tantos momentos de amargura, prefería la monótona pero segura vida en New York.
No time to search the world around, cause you know where I'll be found, when I come around.
O podría llegar al fondo de este asunto, sí estaba reforzado con fundamentos verídicos. Pero eso le era, por el momento, imposible saberlo. Podía esperar o podía marcharse. Volver no era justo para su madre y su abuela, que hicieron hasta lo imposible para que pudiera cumplir su deseo. Quedarse la estaba comenzando a afectar, no podía ver a Gerónimo, no hablaba con Eugenia y no tenía a nadie medianamente confiable en quien apoyarse.
I heard it all before, so don't knock down my door, I'm a loser and a user so I don't need no accuser, to try and slag me down because I know you're right.
No por nada había escogido justamente esta canción para escuchar. De un modo u otro, se relacionaba con lo que le estaba pasando. Se asemejaba a un himno para ella.
So go do what you like, make sure you do it wise, you may find out that your self-doubt means nothing was ever there, you can't go forcing something if it's just not right.
Era lo que tenía que escuchar. Si solita había podido meterse en semejante lío, solita sabría cómo salir de el. Algo le decía que estaba en el camino correcto, solo no debía dejarse llevar por sus dudas y temores. Toda esta situación debía conducirla a alguna parte.
La canción terminó, guardó su discman en la mochila y entró al colegio. Era un ambiente bastante ameno para ella, que distaba mucho a la indisciplina que había en la preparatoria neoyorkina. Las costumbres eran totalmente diferentes, ya que se tuvo que acostumbrar a salir del colegio al mediodía o usar uniforme. En cuanto a sus compañeros, ya estaban los grupos bastante armados, pero no le costó integrarse demasiado al grupo de chicas que más resaltaba de la clase. Ellas eran más amables y buenas de lo que mostraban a los demás, pero aún así, sabía que no podía confiarles sus problemas o amores (menos lo que le estaba ocurriendo). Pero, a fin de cuentas, encontrándose en los últimos días de Junio no podía quejarse de su colegio.
Casi recostada sobre el banco, escuchaba que a lo lejos la profesora de Biología estaba hablando, pero no tenía ganas de prestarle atención. Ese día no. Su mente estaba ocupada en los innumerables problemas que había surgido de la nada. Volvía a pensar que no tenía sentido seguir, pero luego cambiaba de opinión. Esperaba que su madre estuviese más calmada y pueda perdonarla. Deseaba ver a Gerónimo, aunque fuese solo una vez más, para preguntarle si era verdad que no conocía a Eugenia o había estado mintiéndole. Había demasiadas cosas por hacer…
-Paula… Paula.-Su compañero la sacó de su ensimismamiento, pero tratando de no llamar la atención de la profesora, quien se encontraba escribiendo en el pizarrón.
-¿Qué?-Respondió ella, algo confundida por quien le estaba hablando, Octavio. Si la memoria no le fallaba, era la primera vez que este le dirigía la palabra y eso era lo que la sorprendía. Por lo poco que le habían contado de él, se trataba de alguien tímido, amable y bueno. Nadie se quejaba de Octavio, incluso una de las chicas habían intentado salir con él, pero la relación no funcionó. No se podía negar que era un chico lindo, pero uno más del montón. -¿Qué pasa?
-Por si no escuchaste…-Sonrió, acercando su silla al banco de ella.-Tendremos que trabajar juntos.-Volvió a sonreír y eso logró que le prestase exclusivamente toda su atención.
-Ah… ¿enserio? Bien.-Jamás había apreciado los bellos ojos de Octavio, y de pronto se dio cuenta de que le gustaban. Lo mismo que su rostro ovalado y aniñado al mismo tiempo. Tal vez trabajo podría tornarse interesante al fin.
Octavio comenzó a explicarle las consignas y pautas para trabajar. No era muy difícil notar que le gustaba lo que hacía y que era un chico bastante inteligente, para lo que allí había. Luego se pusieron a investigar en algunos libros. Aunque estaban trabajando, Octavio era quien la impulsaba a hacerlo, ya que si fuera por ella misma, volvería a sumirse en sus dramas. Esto hizo que Octavio detuviera su búsqueda, Paula ya no se molestaba en fingir interés por la materia.
-¿Te pasa algo?-Preguntó él, mirándola fijamente a los ojos.-El trabajo hay que entregarlo pasado mañana y, a este paso, no vamos a llegar. Te veo un tanto perdida, ¿qué pasa? –Cada una de las palabras fueron pronunciadas con una suavidad y delicadeza que a Paula le hicieron sentir que estaba en falta con él.
-Perdóname. Tengo bastantes problemas en casa, como para concentrarme en esto.-Intentó usar el mismo tono que Octavio, pero no sirvió de mucho. Pareció, más bien, severa. Octavio solo la observó, sin comprender bien porque actuaba así. -Uy…-Suspiró cansinamente.-Perdóname otra vez. Esto no tiene nada que ver contigo. Estoy peleada con mi mamá por causa de un extraño; pero pienso que ese “extraño” tuvo algo que ver con ella; hasta estoy pensando seriamente en volverme a Estados Unidos y acabar de una vez con esta estupidez.-Listo. Se desahogó con alguien al que empezaba a conocer. Pero ese era argumento suficiente para eximirla del trabajo.
-¿Qué?-Interiormente, Octavio se alarmó por esto último que Paula dijera, ya que no quería perderla…-Bueno… nada de lo que diga solucionará tus problemas, pero… no sé… empieza por hablar con tu mamá y arreglar las cosas con ella.-Fue lo primero que se le ocurrió decir y terminó siendo un buen consejo, después de todo.
-Gracias.-Sonrió, dulcemente. -¿Sabes qué? Probablemente este trabajo me mantenga ocupada lo suficiente como para no pensar tanto en lo que me afecta. Pero voy a necesitar de tu ayuda, si puedes…
-Claro.-El alivio y la satisfacción corrían por sus venas. Siempre iba a estar cuando ella lo necesitase…
-¿Te parece almorzar en mi casa y después hacer el trabajo?-Paula no tenía la menor idea de donde había surgido tan absurdo plan, pero no podía retroceder. Quizás quería tener a Octavio un poco más cerca de ella… ¡No! ¿Octavio? No… ¿no? Bueno, eso lo resolvería en otro momento.
-Bien.-Sonrió este, convenciéndola de que no había sido una mala idea.
Ambos conversaban sobre trivialidades mientras llegaban a casa de Paula. Ella le había dicho a quien siempre la llevaba al colegio que prefería caminar junto con Octavio hasta la casa y este aceptó. No había demasiadas cuadras de diferencia entre ambos lugares.
Pero una cuadra antes de llegar, se les cruzó en el camino un hombre bastante mayor con un aspecto austero, aunque sonriente mientras miraba a Paula. Los obligó a detenerse, antes de que pudieran cruzar la calle, parándose frente a ellos.
-Paula, ¡pero qué grande ya estás!-Sonrió amablemente el hombre, lo que le causó más miedo aún.-Y este muchachito, ¿es tu novio?
-¿Quién es usted?-Preguntó ella, algo desconcertada por la familiaridad con que ese hombre le hablaba.
-¡Deje de molestarnos!-Gritó Octavio, antes de abalanzarse contra el hombre. Pero este lo interrumpió, haciéndolo callar.
-Paulita, soy tu abuelo, Alfonzo. ¿Nunca te hablaron de mí?
Ella no supo que responder.
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO ESTO SI QUE NO ME LO ESPERABAAAAAAAAAAA! DOS CAPITULOS QUE ME SORPRENDIERON MUCHISIMO SOBRIII! :O
ResponderEliminarQUE FINAL QUE FINAL, NO ME DEJES CON LA DUDA, QUIERO YA EL CAP. 11
ME MUEROOO :O QUE LE HARA :S ESPERO QUE NADA! U.U QUE COSA LOCA! ME MUEROOOOO!
E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R ESTE CAPITULO SOBRI! :) TE FELICITOO! ME ENCANTOOO!
AHHHHHHHHHHHHH YA QUIERO EL 11º POR FISSSSSSSSSSSS!♥
TE QUIERO MUCHOOOOOOOOOO SOBRI ^^ Y GRACIAS POR ESTOS DOS EXCELENTES Y HERMOSOS CAPITULOS! :)
BESITOS!♥