Tres meses después
Regresó en medio de la noche, escondido en el camión del Regimiento. No hubo reconocimientos ni la cálida bienvenida que se había imaginado. Parecían querer esconderlos, como si fuesen una vergüenza o una carga para los demás. Todavía estaba aterrado y dolido, además esa llegada lo había entristecido aún más.
Nunca olvidara Malvinas. Los combates, las bombas, los tiros, el frío que parecía congelarle hasta los huesos. En su mente estaban las charlas con los compañeros, las corridas que hacían cuando intuían que algún avión inglés se aproximaba. Jamás podrá olvidar el rostro agonizante de Francisco. Sus ojos fijos, puestos en él y luego, su mirada carente de vida. Siempre estará en su recuerdo esa noche, esa corrida, los interminables tiros y después… Francisco, detrás suyo, malherido. Se le rompía el corazón en mil pedazos cada vez que lo recordaba. Su mejor amigo había muerto en sus brazos, por culpa de unos hijos de puta, que ni él mismo sabía quiénes eran.
Nada era justo. Nunca lo había sido. Vio demasiada muerte en esos meses en el sur.
Sus armas no funcionaban. No sabían exactamente qué hacer, ante un ataque. Les habían hecho creer que los ingleses eran los que estaban en problemas, pero los días demostraron lo contrario. La mitad del pelotón había caído en combate. Muerte, muerte y más muerte.
No tenía ningún sentido haber derramado tanta sangre inocente, ni por más justa que fuera la causa. Gerónimo no tardó en percatarse de que nunca ganarían esa inentendible guerra. Los ingleses estaban más experimentados, sus armas eran más modernas. Eran hombres. Pero ellos, los argentinos, tan solo eran niños a los que habían obligado a “cumplir con la defensa de la patria”. Estaban temerosos, eran ineptos, tenían frío y hambre. No había posibilidad de vencer a nadie.
¡Maldito hijo de puta, quien haya ideado esta absurda guerra!
Todo había terminado, pero Francisco se había quedado allá. Él sobrevivió, peleó, se defendió… pero su amigo no volvió. Su amigo estaba muerto y Gerónimo no podía hacer nada contra ello.
Pudo notar, mientras regresaba a Buenos Aires, que muchos de sus compañeros no estaban bien. Los veía algo perdidos ó alucinando con bombas o aviones sobre ellos. Sintió pena. Sus almas habían sido sacudidas cruelmente y sus mentes nubladas por completo, con gritos de auxilio y sonidos de ametralladoras. Gerónimo era fuerte, pero ellos no. Si hubiese cedido, seguramente había quedado en ese estado. Pero la depresión era inevitable. Ni el amor de Eugenia hubiera podido hacerle olvidar toda esa puta pesadilla.
Eugenia…su gran dolor. Su gran decepción.
En esos interminables días en Malvinas, la recordó a cada instante. Habló de ella, como si fuese su único Dios. Se obligó a mantenerse en pie, solamente porque tenía que volver, para huir hacia la felicidad de su mano. Pero todo había sido una farsa. Una vez más, habían jugado con su corazón.
A los pocos días de su regreso, supo que Eugenia ya no estaba en el país. Su casa tenía un enorme letrero, que anunciaba la venta de la misma. Nadie supo el porqué ni el cómo ni el cuándo de su partida. De un día para el otro, había desaparecido. Se había marchado.
Y con ella, la oportunidad de resucitar. La única chance de recuperarse de aquel infierno sufrido… solo le quedaba Ana y Julieta, sus únicas esperanzas. Lo demás no tenía importancia.
Sus sueños habían sido pisoteados y su felicidad tirada a la basura. Nada volvería a la normalidad. Nunca.
Solo le quedaba ocuparse de su familia y hacerlas felices, de algún modo. No tenía más porqué luchar ni soñar. Ya estaba muerto, pero su corazón permanecía latiendo.
Ni los años, los reconocimientos o las disculpas cambiarían en lo más mínimo su vida. Ya estaba condenado… no había remedio alguno para ello.
Continuará…
Hayyyyyyyyyyy nooooooooo!
ResponderEliminarque feooooooo! :'( me muerooooooooo pobreeeeeeeee! :(
Murió el amigoo hay no que triste T.T Eso es muy feo que te pase :(
Encima, hay Eugenia, no, pero por que no le dejó una nota o algo! :( Hay Dios mio!
Pero como CONTINUARA! Sobriiiiiiii! Quiero ya el sig.cap. quiero que Eugenia venga y le cuente todo, por fiss! pobre d Geronimo! :( Le pasó de todo :(
Sobri, espero el prox cap :)
Este estuvo superrr! :D Y tiene toda la razón con lo de la Guerra ¬¬ Ignorantes los que hicieron esa fuking guerra! :@
Te quiero mucho sobri! ^^
Besitos ♥